Ir al contenido principal

SOCIAL MEDIA

Atmosphere: Una historia de amor

lunes, 16 de febrero de 2026

Atmosphere: Una historia de amor

UNA NOVELA ÉPICA, CON EL PROGRAMA DEL TRANSBORDADOR ESPACIAL DE LOS OCHENTA COMO TELÓN DE FONDO, QUE EXPLORA HASTA DÓNDE ESTAMOS DISPUESTOS A LLEGAR PARA VIVIR Y AMAR MÁS ALLÁ DE NUESTROS LÍMITES.

Durante el verano de 1980, la profesora de Astrofísica Joan Goodwin comienza a formarse para ser astronauta en el Centro Espacial Johnson de Houston junto con un grupo de compañeros excepcional: Hank Redmond, piloto de Top Gun; John Griffin y Lydia Danes, especialistas de la misión; la bondadosa Donna Fitzgerald; y Vanessa Ford, una magnética y misteriosa ingeniera aeronáutica. Mientras los nuevos astronautas se preparan para sus primeros vuelos, Joan halla un amor y una pasión que nunca había imaginado, y comienza a cuestionarse todo cuanto creía saber sobre su lugar en el universo observable.

Y entonces, en diciembre de 1984, mientras se lleva a cabo la misión STS-LR9, todo cambia de un momento a otro.

Atmosphere: una historia de amor reúne lo mejor de Taylor Jenkins Reid. Transporta a los lectores a unos lugares y una época icónicos, da vida a unas protagonistas complejas y cuenta una historia fascinante y apasionante sobre el poder transformador del amor, esta vez entre las estrellas.

A estas alturas estoy segura de que todos y todas habréis escuchado el nombre de Taylor Jenkins Reid, ya sea porque habéis leído alguno de sus libros, porque os los hayan recomendado o incluso porque hayáis visto alguna de las adaptaciones de sus libros... Los siete maridos de Evelyn Hugo, Todos quieren a Daisy Jones, Los dos amores de mi vida... No son pocos los títulos conocidos (y reconocidos) de esta autora y, sin embargo, tengo que admitir que Atmosphere ha sido mi primera experiencia con ella.

Por un lado, los libros de Reid siempre vienen acompañados de un gran hype y mucho ruido en redes sociales. Todo son palabras bonitas y grandes recomendaciones (bueno, vale, siempre hay voces disonantes y alguna nota discordante que sale para admitir que no ha conectado con la historia o que no le ha gustado por esto o por lo otro) y, personalmente, esta situación siempre me ha producido la suficiente pereza como para no querer animarme. No obstante, cuando salió este libro la cosa cambió. No solo no he visto tantos comentarios de este libro, sino que además el tema me resultaba de lo más interesante: astronautas, ficción histórica ambientada en los ochenta, un amor sáfico que se cuece a fuego lento... ¿no suena genial?

La astronomía era historia. Porque el espacio era tiempo. Y eso era lo que más le gustaba del universo en sí. Cuando observas Antares, la estrella roja, en el cielo austral, estás mirando algo que se encuentra a más de cincuenta y tres billones de kilómetros. Pero también estás mirando hacia el pasado, más de 550 años atrás. Antares está tan lejos que su luz tarda 550 años en llegar a nuestros ojos en la Tierra. Está a 550 años luz de distancia. Así que, cuando miras el cielo, cuanto más lejos mires, más atrás en el tiempo estarás viajando. El espacio que te separa de la estrella es tiempo.

En este libro que, como os digo es ficción histórica y no ciencia ficción (porque he visto que algunos tienen la duda), conocemos a Joan Goodwin, una profesora de astrofísica que intentará convertirse en una de las primeras mujeres en entrar en la NASA y en participar en una misión tripulada. La cosa en plenos años ochenta no será sencilla, tendrá que luchar contra las desigualdades de género y compañeros machistas... pero en el camino también hará grandes amigos y conseguirá expandir su pequeño mundo y aventurarse a vivir nuevas experiencias junto a sus nuevos amigos.

Era cierto: nunca había tenido novio. Tan solo había tenido alguna que otra cita. Y Adam Hawkins la había besado unas cuantas veces. Pero tampoco le había parecido nada del otro mundo. No se había sentido molesta ni le había dado asco, pero le parecía que la gente montaba demasiado alboroto por algo que, en realidad, era más o menos como comerse una galletita salada.

Realmente, esta es su historia porque es en ella en quien se enfoca el libro, pero también conoceremos a sus compañeros de proyecto (Giff, Lidia, Dana, Steve... y Vanessa, por supuesto), con quienes ya os digo que formará un vínculo muy estrecho y quienes protagonizarán grandes historias mientras vemos a todos, y no solo a Joan, luchar por cumplir su sueño de viajar al espacio. Además, también está la familia de Joan, y más concretamente su hermana y su sobrina, a quienes veremos mucho en esta historia porque son parte fundamental de la vida de Joan, lo que las hace tan parte de esta historia como al propia Joan.

—Además, Joan, estamos en 1981 —dijo Lydia—. Ya va siendo hora de dejar de molestarse por esas bromas estúpidas y ponerse manos a la obra.

—Pues yo pienso justo lo contrario —replicó Joan con la respiración agitada—. Estamos en 1981, y no pienso seguir haciendo como que los chistes sexistas son graciosos solo para que los hombres me den la oportunidad de hacer algo que probablemente se me dé mejor que a ellos.

Pero no nos vamos a engañar... aunque cada persona cumple su cometido y le coges cariño a más de uno, ninguno de ellos tiene tanta importanta e impacto como Vanessa. Y es que aunque Joan y Vanessa comienzan como amigas, compañeras que se admiran y que paulatinamente se van haciendo más íntimas y compartiendo experiencias, también acaban conviertiéndose en el gran amor de la otra. Y será un amor intenso e inmenso, aunque no por ello sencilo... Después de todo, no podemos olvidar que es ficción histórica ambientada en un momento en el que no solo las mujeres sufrían una discriminación de lo más normalizada, sino que además todo lo que no fuese una heterosexualidad de lo más correcta y "normal" no estaba para nada aceptado en la sociedad. La suya será una historia que se vaya cociendo a fuego lento, una historia que comienza con una preciosa amistad que inevitablemente acabará convirtiéndose en algo más y, por supuesto, suponiendo un nuevo reto para nuestras chicas.

En ese momento, Joan entendió que Donna no era idiota. Y que las canciones de los Beatles no eran ninguna tontería. Y que en el mundo siempre había habido un lugar para ella. Pero había estado pasando por delante de él una y otra vez sin darse cuenta de que había una puerta sin señalizar esperando a que la descubriera.

Una de las cosas más interesantes de este libro es cómo está narrado. Y es que hay dos líneas temporales, una que se sitúa en un presente de su recorrido en la NASA, y una línea temporal pasada a través de las cuales vamos descubriendo su camino desde que Joan es profesora hasta ese punto presente de la otra línea temporal. Sin duda, puedo decir que los flashbacks (es decir, la línea pasada) son mucho mayores en su longitud, ya que es donde se encuentra el grueso de la trama (el desarrollo de los perosonajes, la exploración del papel de la mujer en un mundo de hombres, cómo no, el romance en sí mismo), pero me ha parecido que están bien introducidos en base a las cosas que dicen o hacne en la línea temporal del presente, de forma que presente y pasado queden estupendamente conectados hasta formar una sola imagen.

—Lo que estoy es entusiasmada —añadió Vanessa, salvando la distancia que las separaba—. Quiero llevarte a todas partes. Y hacerlo todo contigo. Y preguntarte todo lo que llevo meses queriéndote preguntar. Y quiero saber cuándo te diste cuenta de lo que estaba pasando entre nosotras y quiero contarte cuándo me di cuenta yo. Y quiero agarrarte de la mano en algún rincón tranquilo y quiero tumbarme en la cama contigo y pegar la cara a tu pecho y oír los latidos de tu corazón. Quiero llevarte el café a la cama. Y quiero que me cuentes todo lo que siempre le has querido contar a alguien. Porque sabes que has conocido a alguien que está desesperada por oírte.

Esta es una preciosa historia llena de tensión, amor y superación. Una historia que al principio puede resultar un poco lenta ya que la línea temporal del presente es muy intensa y cuando cambias por primera vez a la línea del pasado y empiezas de cero... puede que te cueste un poco aclimatarte al cambio. No obstante, cuando quieres darte cuenta ya está dentro y, personalmente, no se me ha hecho pesado en ningún momento. Y, sincermaente, no he leído nada más de la autora así que no tengo con qué comparar, pero os puedo asegurar que he terminado este libro con la cara llena de lágrimas y unas ganas locas de comentarlo con otros lectores. De este, sin duda, vería una adaptación, y espero que no tarde en darme el gusto.

—O, mejor aún, somos el universo. Incluso me atrevería a decir que los seres humanos, más que un «quién», somos un «cuándo». Somos un momento: cuando todas nuestras células se unen en un cuerpo. Pero, antes, nuestros átomos fueron muchas cosas, y más adelante serán otras muchas. El aire que estoy respirando ahora mismo es el mismo que respiraron nuestros ancestros. Incluso lo que se encuentra en mi cuerpo ahora mismo, las células, el aire, las bacterias… Todo eso no es solo mío. Es un punto de conexión con cualquier otro ser vivo, formado por los mismos tipos de partículas y regido por las mismas leyes físicas. Cuando mueres, alguien enterrará tu cadáver o lo convertirá en cenizas. Al final, regresarás a la Tierra. Ya eres parte de la Tierra. ¿Qué mejor motivo para cuidar de la Tierra y todo lo que hay en ella que saber que unos pertenecemos a otros?

Publicar un comentario

DEVUELVO COMENTARIOS, así que no se admiten enlaces ni ningún tipo de promoción, todo comentario que lo contenga será eliminado.

¡Gracias por comentar! ♥


¡Bienvenidos!

Este rincón se creó allá por 2011, cuando Blogger era una comunidad que estaba comenzando y creciendo. Le tengo mucho cariño, y aunque lleva unos años de baja actividad, pienso retomarla. Leo mucho tanto en inglés como en español, pero mi intención es reseñar en español por cuestión de comodidad y porque así me apetece, pero podéis encontrar mis reseñas en inglés en Goodreads si así lo deseáis.